Hoy
día, las personas constantemente nos preocupamos por la salud y el bienestar de
nuestro cuerpo; ya sea realizando ejercicio, comiendo saludable, tomando mucha
agua diariamente, entre muchas otros buenos hábitos en pro de la salud
corporal. Nos enseñan desde la escuela la importancia de la alimentación
saludable y el ejercicio, los hábitos de higiene personal, entre otros.
Pero, ¿qué hay de la salud de nuestra
mente? ¿Es suficiente el sentirnos bien físicamente o necesitamos estar bien en
el área de nuestra mente? Con respecto a la salud mental Guinsberg (En MacDonald,
(2004) menciona que “… la salud mental es un asunto de tipo transdisciplinario,
que expresaría “la síntesis más alta de todos los factores que actúan en y
sobre el ser humano”.” Con esta cita,
nos damos cuenta cómo todo lo que rodea al ser humano lo afecta ya sea de
manera negativa o positiva. La salud mental es una integración de muchos
factores como los económicos, físicos, social, entre muchos otros que afectan
de manera positiva o negativa la condición cognitiva, la conductual y los
sentimientos del hombre y la mujer.
Por
supuesto, es de importancia la salud física y de igual manera la salud mental.
Día a día nos encontramos rodeados por una sociedad que pasa muy ocupada en
asuntos como lo es el trabajo, en donde se invierte gran cantidad tiempo bajo la
presión de las labores, en donde las personas se estresan, y se enferman
mentalmente de distintas maneras. Es por esto que debemos prestarle vasta
atención al estado de nuestras emociones, tanto a las áreas de lo psicológico,
lo social y lo biológico que no se vean afectados por diversos factores
negativos o circunstancias de esta misma índole. Debemos ser conscientes que en
algún momento dado de la vida nos vamos a enfrentar a diferentes situaciones
que pueden afectar la buena salud mental, pero lo que debemos realizar ante
tales circunstancias es aplicar buenas técnicas para controlarlas o adaptarnos
a ellas y de esta manera reducir el efecto negativo sobre nosotros y los demás.
En cuanto al manejo de los diferentes factores para el bienestar de la salud mental, desde que las personas empiezan su educación los profesores y maestros somos además de la familia responsables por un lado de enseñarles a nuestros alumnos diferentes técnicas que los ayuden a controlar todo lo negativo que los haga estar con enfermedad mental. Por supuesto, en educador debe tener la capacidad para identificar cuando una situación que afecta a la persona de manera negativa se pasa de lo normal, para ello hay cierta sintomatología que contribuye a la identificación de una persona que viene siendo afectada en el área de su mente. En una situación que presente un escolar, se puede notar en el resultado de las malas calificaciones, en un estudiante que no quiera por ningún medio asistir a la institución educativa, ni salir de su casa, en casos donde la persona se torne muy violenta, los educadores tenemos el deber de investigar e informar a los padres y profesionales en las áreas el caso que se presenta para buscar posibles soluciones a lo que ocurre.
En cuanto al manejo de los diferentes factores para el bienestar de la salud mental, desde que las personas empiezan su educación los profesores y maestros somos además de la familia responsables por un lado de enseñarles a nuestros alumnos diferentes técnicas que los ayuden a controlar todo lo negativo que los haga estar con enfermedad mental. Por supuesto, en educador debe tener la capacidad para identificar cuando una situación que afecta a la persona de manera negativa se pasa de lo normal, para ello hay cierta sintomatología que contribuye a la identificación de una persona que viene siendo afectada en el área de su mente. En una situación que presente un escolar, se puede notar en el resultado de las malas calificaciones, en un estudiante que no quiera por ningún medio asistir a la institución educativa, ni salir de su casa, en casos donde la persona se torne muy violenta, los educadores tenemos el deber de investigar e informar a los padres y profesionales en las áreas el caso que se presenta para buscar posibles soluciones a lo que ocurre.
Por
un lado, los educadores debemos encaminar a los estudiantes al conocimiento de
las diferentes técnicas ya sea de relajación, por mencionar un ejemplo como una
de las salidas ante posibles factores que afecten la salud mental de nuestros
alumnos. Esto ya que muchas veces los estudiantes se encuentran sometidos a
estrés como cuando inician los periodos de pruebas. Es normal que los educandos
reaccionen de forma negativa ante tales circunstancias, es por esto que los y
las profesoras incluso momentos antes de realizar una prueba, pueden llevar a
cabo una técnica de relajación para que así el nivel de estrés en los
estudiantes disminuya. Una de las técnicas puede ser la aroma terapia, en donde
se colocan en el aula esencias, música instrumental, e incluso el educador
puede leer una historia que describa muchos detalles de los cuales los
estudiantes apliquen su imaginación y los lleve a otra dimensión; esto relaja
la mente y ayuda a los alumnos a estar más presentes y enfocados en su entorno.
Con respecto a este tema, Mézerville, (2004), menciona que “la meditación, la
contemplación de la naturaleza, la apreciación de las artes, o, en el caso de
las personas creyentes, la oración etc., contribuyen bastante a la respuesta
corporal de la relajación…el logro de este estado físico, se hace que el cuerpo
contrarreste los cambios químicos que acompañan a la reacción de estrés de
combate o huída…”
El
educador debe de cumplir por otra parte, una función de esa persona de apoyo a
los estudiantes cuando se enfrentan a distintas circunstancias que los pueden
afectar mentalmente. Este tipo de personas son claves en sacar adelante a otro
individuo ya que motiva, alienta a seguir adelante. De acuerdo con Walsh
(2004), en un estudio realizado encontraron que “… la mayor influencia positiva
es una relación estrecha de afecto con un adulto significativo que crea en
ellos y con el cual ellos puedan identificarse, que los defienda y de quien
puedan recibir señales de aliento para superar sus penurias.” Es por esto que
es importante llevar una buena relación con los estudiantes de manera tal que
si están pasando por una circunstancia difícil, éste sea capaz de notarlo y poner
cartas en el asunto
Como
educadores, a los estudiantes también les podemos hablar y enseñar directamente
de temas como lo es la resilencia ya sea familiar o individual en donde les
explicamos que el ser humano, por su naturaleza, vive en un mundo en el que su
propia vida involucra gran cantidad de cambios, circunstancias difíciles y
muchas veces etapas de crisis. Estas situaciones son parte de la vida cotidiana
y de las cuales ninguna persona está exenta debido al simple hecho de que nadie
es perfecto o que nadie tiene una vida perfecta. Es aquí donde cabe la
importancia del poder que tenemos ya sea
como individuos o sociedad de afrontar tales circunstancias e ir un paso más
allá, superándolas. Esto es lo que podemos definir como Resiliencia Familiar. Según
Gómez & Kotliarenco (2010), se entiende la resiliencia familiar como “el
conjunto de procesos de reorganización de significados y comportamientos que
activa una familia sometida a estrés para recuperar y mantener niveles óptimos
de funcionamiento y bienestar, equilibrando sus recursos y necesidades
familiares”. Con respecto a esto, podemos conocer cientos de historias y cada
una con su manera particular de salir adelante ante momentos difíciles. Es importante mencionar en este punto que los
factores protectores que posea una familia o individuo ayudan a que se reduzcan
los resultados negativos y por ende que le sea a la familia más fácil el hecho
de afrentar las circunstancias. Por ejemplo, si en una familia, los integrantes
se reúnen, se recrean, pasan comunicados, estas actividades son factores de
protección que los resguarda ante la adversidad. Por otra parte, cuando una
familia se encuentra bajo situaciones de estrés y las mismas no pueden ser
superadas, ya que son familias multiproblemáticas (en donde hay drogas, no hay
comunicación entre sí, etc) es porque estos factores de riesgo hacen que
conduzcan a la familia a resultados negativos, de hasta desintegración. De
acuerdo con los autores mencionados anteriormente, “los factores de riesgo son
variables que aumentan la probabilidad de un resultado disfuncional o
patológico en un individuo o grupo”. Es por esto que ante situaciones de
adversidad los integrantes de equis núcleo familiar deben optar por ideas de
optimismo y ganas de seguir adelante.
En
general, el educador debe de crear esa relación estrecha con los estudiantes de
manera que ellos tengan la confianza suficiente de hablar en el momento que
presenten una circunstancia que los esté afectando negativamente, y como deber
del educador ante tales situaciones es en casos que son fuera de lo común
buscar ayuda profesional e informar a los padres o si es una situación que se
puede manejar, buscar las posibles soluciones. De igual manera, el educador
debe de funcionar como promotor de la salud mental y por lo tanto enseñarle a
sus alumnos acerca de diferentes temas concernientes a la misma es de gran importancia.
Bibliografía:
Gómez,
E & Kotliarenco,M. (2010) Resilencia Familiar: un enfoque de investigación
e intervención con familias multiproblemáticas. Revista de Psicología. Vol 19
(2). Pp 103-132. Recuperado el 15 de mayo del 2013, de http://www.tecnovet.uchile.cl/index.php/RDP/article/viewFile/17112/17840
McDonald,
J. (2004) Salud mental y violencia intrafamiliar. San José: Ministerio de
Salud/OPS.
Mézerville,
G. (2004) Ejes de salud mental. México: Editorial Trillas
Walsh,
F. (2004) Resiliencia familiar. Estrategias para su fortalecimiento. Buenos
Aires: Amorrortu.
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